viernes, agosto 06, 2010

mil años después…

Ya tenía tiempo de no escribir nada en este blog. De hecho, ya ni me acordaba que lo tenía. El tiempo corre, las prioridades se establecen solas a veces, otras se imponen. Pero aquí estamos de vuelta.

Tiempo para reflexionar sobre muchas cosas. Porque, aunque no recordaba que tenía un blog, nunca dejé de practicar lo que tanto tiempo me ha costado resolver al respecto de mi vida, mis convicciones, mi lucha eterna contra la ignorancia, la arremetida brutal que las paraciencias tienen en la actualidad, el integrismo de los defensores de lo inaudito, religionarios, etc.  Tiempo para ver como el sacerdote mayor que habita en el bati cano se las da de puro e íntegro, negando que conocía los miles de casos de pedofilia sacerdotal, y sin embargo, tratando de ocultar su papel protagónico en la manufactura de aquel documento vil, Sacramentum Poenitentiae , para “ratificar” otro documento, (de acuerdo a lo que dice actualmente la Wikipedia, aunque no recuerdo que fuera  así hace algún tiempo) el “crimen sollicitationis”, su supuesta inocencia al respecto, etc.

Tiempo para escuchar, leer y reír con los miles de comentarios y amenazas en relación al fin del mundo profetizado por los mayas cósmicos, Nostradamus, Merlín y toda una pléyade de adivinos y prófugos de la razón. No importa que no exista una sola prueba, una sola estela legada por los mismos mayas en relación al supuesto fin del mundo. Basta con creer, para que se torne en realidad. No es una cuestión de saber, sino de desear. El secreto y demás fanfarronadas creduloides ganan adeptos y con eso la humanidad se embrutece aun más.

Tiempo suficiente para conocer la estrecha relación entre los políticos y la religión, a pesar de la separación entre la iglesia y el estado. No importa que se le muestre a uno de los integristas de ultraderecha que el estado norteamericano no fue fundado bajo los pretextos de la religión cristiana (como lo dice el Tratado de Trípoli) basta con afirmarlo para que se convierta en un hecho histórico, sin importar que Thomas Jefferson haya visto, con sumo acierto, que la religión era un veneno pungente para cualquier sociedad.

O incluso enterarse que algunos quieren modificar la biblia porque la perciben extremadamente liberal, y quieran editarla. (¿alguien se anima a cambiar la palabra de dios para que se ajuste más a sus creencias? al parecer muchos. Dios no puede ser liberal, debe ser conservador, ¡que caraxos!

La caída a la estupidez avanza a pasos agigantados, y vemos como muchas decisiones se fundamentan en la idiosincrasia en lugar de la realidad. investigar para tomar una decisión informada es un pecado. Hay que creer, para ser virtuoso. Y me pregunto, ¿como es posible que se me pregunte, hace un par de días, mi religión para fungir como testigo en un proceso judicial? ¿Acaso la palabra de un católico tiene más peso que la de un ateo? Es necesario ser creyente para tener veracidad? ¡Pamplinas! Si de algo se pueden jactar la mayoría de los creyentes, ¡es de ser un atajo de hipócritas!

Pero bueno. Material hay de sobra para hablar de ello. Pero hoy no, tengo que dormir temprano para trabajar mañana. Que el diario sustento no me cae del cielo, como a los pajaritos de acuerdo a la cantileta de que dios proveerá…

lunes, marzo 23, 2009

No todo es culpa de la TV

En USA, el ataque a la ciencia por parte de la extrema derecha es un tema que ha despertado desde hace tiempo bastante polémica y suficiente preocupación en el mundo académico y científico. En el país del sueño americano y las libertades sociales, se ha gestado desde hace tiempo un movimiento que pretende erradicar de la cultura y la sociedad cualquier referencia que contradiga las enseñanzas del “buen libro” (biblia ©) De entrada mucha gente se auto engaña afirmando categóricamente que la nación fue fundada bajo la bandera cristiana. La primera enmienda parece resbalárseles por la tangente y pretenden así forzar el estudio de su religión disfrazada de diseño inteligente como teoría científica válida en yuxtaposición a la educación sobre la evolución.

Ese es solo uno de los síntomas de lo que la religión provoca en una sociedad. Y no hablo del fundamentalismo, sino de la religión intrínsecamente hablando. La creencia en un ser invisible que va a venir a solucionar los problemas o que está ahí para cuidarnos nos vacuna contra la razón y hace vivir al afectado una fantasía que le impulsa a pensar que la realidad puede ser modificada a su antojo. Todos los días escuchamos frases como: “si dios quiere, hágase su voluntad, que dios te ayude, gracias a dios” y un deprimente etcétera. La necesidad de la gente de tener quien les cuide y así evadir la responsabilidad debe ser muy fuerte en los más débiles de carácter… e incluso en los más fuertes. Nuestro lenguaje está saturado de metáforas de origen religioso. Adiós no es otra cosa que la encomienda a un ser divino sobre el buen viaje o bienestar de quien se despide. Ojalá es a su vez otra referencia, de procedencia árabe, que literalmente significaría “si dios quisiera” Y ¿qué mayor prueba de esto que la respuesta automática que la mayoría de la gente tiene, religiosa o no, denotando una gran sorpresa, “Dios mío”?

Y aquí empiezan los problemas. La continua exposición a tanto material religioso puede parecerle a cualquier como normal. Deseable más bien. Toda actividad humana debe estar en plena concordancia con cualquiera que sea el plan de un dios. Si algo se sale de ese molde, es profano, es malvado, es satánico. Y la ciencia es uno de esos vehículos que han logrado erradicar el pensamiento mágico de nuestras vidas. Una vez comprendido el mecanismo por el cual un rayo cae, deja de ser necesario un dios de los relámpagos. Ya que se entienden las causas de un terremoto, muere un dios trepidatorio. Y una vez que se vislumbra sobre la evolución de las especies… ahí se tocan fibras más íntimas que muchos no desean sea molestada en absoluto.

La evolución de las especies propuesta por Darwin hace ya 150 años es una idea poderosa, que elimina la necesidad de una creación específica, y nos aleja del foco de atención del universo. Dejamos el escenario para convertirnos en meros tramoyistas. Mucha gente encuentra esta idea nefaria y la rechazan por defecto. A nadie le gusta que le digan que no es especial, y que es tan solo el producto de millones de años de evolución por mutación y selección natural. Pero, por sobre todo eso, desmiente uno de los principales dogmas del libro negro, que dios nos creó a su imagen y semejanza (¿dios caga? ¿Se pedorrea? ¿Se masturba? – actividades fisiológicas totalmente naturales en nuestros cuerpos).

Flatulencia divina

Eh ahí el quid del asunto. La evolución de las especies por medio de la selección natural propuesta por Darwin echa por tierra muchas de las bases filosóficas de cualquier religión, pero especialmente la cristiana. Los apologistas de esta secta prontamente vieron esta propuesta científica como lo que en verdad es: un veneno mortal para su particular fantasía megalómana. Y como tal, y dado que son defensores de la fe y las buenas costumbres se lanzaron en masa para desprestigiar esa idea, tachándola de falsa, racista, demoniaca, y todos los adjetivos que tanto gustan a la mayoría de los religiosos. No se trata de qué sea verdad o que no lo sea. Se trata de que es una idea molesta, peligrosa para su afán de querer imponer su versión particular para reemplazar la realidad, y después de esto, nos llaman a los ateos altaneros y engreídos… je.

Y para ello, utilizan muchas tácticas, la mayoría sucias. Siendo la mayoría, se hacen pasar por las víctimas con ese estúpido complejo de persecución que heredaron de sus tiempos precoces allende principios de la era cristiana. Claman y reclaman por libertad de religión pero solo cuando sus propios intereses salen afectados, mientras que cuando oprimen la libertad de culto les vale un cacahuate. Violan niñas y niños por igual y en lugar de castigar a los culpables, especialmente entre sus propias filas, reparten excomuniones a diestra y de manera siniestra por un aborto practicado sobre una niña de 9 años… esa doble moral, la que tanto les identifica, y la que tanto insisten que tenemos solo los demás.

La señal de un buen político, en el país de la libertad es aquel que practica el cristianismo y reza a dios y ha renacido y aleja de la sociedad a la maligna ciencia, y espera que la tecnología salve sus traseros y el de los demás (separar ciencia de tecnología es una creencia también entre estas personas). Ser ateo o por lo menos agnóstico en USA y declararlo abiertamente equivale a asesinar la propia carrera política. Darle al pueblo lo que quiere y asunto arreglado. Y bajo esa guisa escuchamos estupideces como la del antiguo candidato a la casa blanca, Mike Huckabee*

 

 

la Crème de la política norteamericana…

Francamente, ideas como esta me provocan escalofríos de proporciones industriales.

La intromisión de la religión en todos los aspectos de la vida en una sociedad que podría estar de otra manera sana, ha erosionado instituciones que en otros tiempos constituían la vanguardia en varios terrenos a nivel internacional. Proyectos como DIscovery Institute dedicados a promover la irracional idea de que lo que a mi me gusta es como deberían de ser las cosas, a pesar de que entre en contradicción con todo lo que pasa a mi alrededor, intentan permear continuamente la vida académica con su slogan de “Teach the Controversy goddamit!” refiriéndose a una controversia que solo existe en sus mentecillas. (está claro que en el mundo científico la teoría de Darwin está mas que aceptada por méritos propios y la única controversia que los IDiots  piensan que existe, es su propia controversia Darwin/dios).

Después del desastre de Dover, Arkansas, este movimiento ha perdido fuerza tanto, que el mismo DiscoTute ha tratado de distanciarse de lo sucedido aquí, de ahí la adopción de su última estrategia anteriormente citada.

Pero de todo lo anteriormente mencionado, se puede hacer un comentario aparte: una buena porción de intereses por parte de la extrema derecha ha influido en el plan para cambiar de la visión en la sociedad sobre la religión y la biblia ©. Buena parte de los ataques a esta forma de fundamentalismo se centra en la cantidad de fallos, contradicciones y mentiras rampantes que suelen acompañar a los apologistas de este libro negro. Tanto así, que se ha intentado dar validez a muchos de los escritos bíblicos promoviendo la superstición por medio de programas especiales en varias cadenas televisivas, entre ellas Discovery e History Channel. De tal suerte que empezó la promoción primero de historias que conferían cierta validez a algunas de las historias más absurdas de este pasquín de quinta.

Tanto Discovery, como History Channel, canales dedicados a las ciencias y a la historia, catapultaron esta clase de programas diseñados para aumentar la confianza del televidente en el librito negro, y ultimadamadremente en su religión, intentando darle de paso, carácter ciéntífico para así robar algo de la credibilidad de la ciencia a sus desvaríos mentales. Poco a poco, no obstante, estas cadenas lo vieron como un buen punto para ratings y empezó la desbordada promoción de otras tantas seudociencias como la telequinesis, los ovnis, el fraude lunar y demás supercherías diseñadas para mantener atiborradas las pocas neuronas funcionales de la enorme mayoría de tele espectadores.

Así que, no todo es culpa de las cadenas televisivas. Ellos solo vieron la oportunidad de aumentar sus raitings (después de todo, también son un negocio) al precio de embrutecer más a una sociedad ávida de historias que les alejen de la dura realidad.

Triste, en verdad.

miércoles, marzo 11, 2009

Story Channel

No encuentro otra manera de referirme a ese canal de TV de paga. El otrora buen canal de historia se ha pasado al lado oscuro desde hace ya tiempo y han dedicado más de lo que el vulgar morbo exige del tiempo aire para saciar los gustos más básicos de los menos enterados. Claro que después de todo, una cadena de TV se debe a su público, pero… ¿por qué el público debe remitirse exclusivamente a esa falange de vivales de lo niu eichero en busca del misterio para saciar la necesidad “trascendental” de una vida común y silvestre?

hace unos días veía en esta cadena televisiva con azoro la presentación de un programa que ya de entrada anunciaba a bombo y platillo que se trataba de simplemente otro espacio diseñado para los creyentes en turno del misterio en boga: el fin del mundo el año 2012 y su conexión espiritual con los mayas cósmicos… ¿el nombre del programa? Nostradamus 2012. Digno título solo de comedia barata.

En un alarde de seriedad los productores de este batidillo de tonterías nos presentan una serie de imágenes representando (me imagino) a los mayas cósmicos, seres superdotados con arcanos conocimientos que fueron capaces de predecir fecha exacta, con día y hora, la llegada de los españoles al “nuevo mundo” (primera risa de media hora) Para ello, nos comenta el narrador que los mayas habían desarrollado un calendario tan exquisito en su manufactura, que era capaz de predecir cuanto acontecimiento importante afectara a la humanidad en el futuro (ahí la entrada a la llegada de Hernán Cortez) aunque no nos explica el narrador como le hicieron los mayas cósmicos para saltarse la ley del derecho de autor, pues al parecer los mayas utilizaron para sus predicciones el calendario azteca

calendario bajo comisión, copyright© Aztec enterprises inc.

Si, ¡presentan vistas primorosas del calendario azteca! obviamente este programa está diseñado no para informar, sino para explotar el raiting. Si la ciencia te resulta tediosa, te inventas una interesante. El programa está copado de “expertos” que declaran contundentemente que el mundo experimentará cambios en la conciencia colectiva o que será destruido por una alineación con el ecuador galáctico y el agujero negro central. También dicen que los científicos (?) dicen que los polos magnéticos de la tierra sufrirán un cambio dramático para esas fechas para, a continuación, ponerte una animación 3D de la tierra volteándose patas arriba (en verdad no se puede ser más ignorante, si se toma en serio esta estupidez) Claro que jamás dicen qué científicos dicen esto, a menos que sea Ramtha© el gran científico de hace 35 mil años que de científico tiene lo que yo de católico, “canalizado” por una mujer más ignorante que un feto, o más vivales que un homeópata, o que el presentador de misterios del milenio que viene. (quizás si se termina el mundo el 2012 un aspecto positivo será que no tendremos que sufrir más la presencia de estos papanatas).

Hablan tanto sobre los mayas, sin saber ni entender siquiera quienes fueron o son los mayas, que cualquier persona moderadamente entrenada en historia terminará vomitando por tanta obscenidad proferida en tan poco tiempo. Si una autoridad en cualquier campo lo es solo por virtud de publicar algo escrito, entonces cualquier pelagatos puede ser autoridad en lo que quiera. El calentamiento global en definitiva tiene una deuda enorme con esta caterva de especímenes, que gastan papel bueno en tanta majadería publicada.

Jamás comprendí la conexión entre Nostradamus y los mayas, a menos que el profeta sea un maya que viajó por el tiempo para dar a conocer a un público “más sofisticado” la predicción hecha por sus congéneres. En verdad solo faltó que los expertos conjurados por el canal de las historietas propusieran esto. Falta de imaginación me imagino… o reserva ante el evidente ridículo al que ya se estaban exponiendo.

Nos refieren después a otras fuentes fidedignas, como al gran mago Merlín. ¡Si! ¡Al Mago Merlín! El Merlín histórico por supuesto, y hacen hincapié en ello refiriéndonos con gran conocimiento y autoridad a la vida, obras y amores del gran Merlín, o Myrddin del que se sabe tanto o más que ya se siente uno en casa. Después de todo, si Merlín pudo dar tan buenos consejos a Arturo, ¿por qué debería mentir al respecto de algo tan importante como el fin del mundo? Adjudican a este chaman (así le llaman) predicciones tan acertadas como el calentamiento global, ataques terroristas y solo les faltó decir que también inventó la máquina para rebanar jamón. A estas alturas, el ridículo en que ha incurrido este programa le hace a uno sospechar que no se trata madamas que de una comedia de mal gusto. En verdad he escuchado cosas más divertidas de merolicos en la calle.

En suma. El canal de la historia dejó de serlo hace tiempo para dedicarse ahora a las historietas. De ahí el título de esta entrada. Porque nadie se puede tomar ya en serio tanta sandez en tan poco tiempo… raiting o no raiting. Sobre el resto del programa no hablaré pues para después de la presentación de Merlín ya había caído presa de un sopor de tales magnitudes que apenas acabo de despertar.

Quizás sea esa la única utilidad de esta cadena televisiva, como un efectivo tratamiento contra el insomnio.

sábado, febrero 14, 2009

Darwin y 150 años de lucha retrógrada

Encontré en el blog de Cliff una entrada que, como muchos de nosotros, celebra 150 años del surgimiento de la obra magna de aquél hombre con la valentía suficiente para bajar del pedestal a la humanidad, aceptando sus consecuencias, prosigue esa entrada haciendo a su vez varias reflexiones en relación al movimiento creacionista y como este ha luchado para conseguir un puesto en el currículum académico, la manera en que extiende sus tentáculos (perdón PZ) internacionalmente clamando por “tiempo compartido” en las aulas para enseñar que dios hizo todo.

La idea de tiempo compartido en las escuelas es la manera en que pretenden introducir en espacios académicos sus creencias, las cuales entran en franca contradicción con la realidad del día con día. No obstante, viéndolo por otro lado, me parece excelente idea, así los niños se ahorrarán muchos años de escuela, no habrá necesidad de especializarse en ninguna materia, y podrán unirse a las huestes de trabajadores desde los 10 años, confiados en que dios lo hizo todo, y que si este les manda alguna enfermedad degenerativa, tendrán el consuelo en saber que se lo merecían, por algo que hicieron ellos, o alguno de sus antepasados (justa retribución divina). No tendrán que pagar por costosos tratamientos médicos, pues una oración es gratuita, y dios los escucha a todos. ¿no es así?

Sería un excelente método de control de natalidad retroactivo. Poco a poco, las personas empezarán a morir a raudales (esas personas cuyas oraciones no fueron respondidas, o la respuesta fue sencillamente “no”), víctimas de enfermedades fácilmente tratables por medios científicos, que habrán pasado al desuso pues, si dios lo hizo todo, entonces dios también creó las condiciones para que medren las enfermedades a diestra y siniestra ¿cierto?

Eso resultaría, obviamente,  en un marcado descenso en la explosión demográfica. No obstante, habrá algunas personas que sobrevivirán a la criba que acometerá a la humanidad. Curiosamente, sobrevivirán los mejores adaptados, algunos evolucionarán (ironía de ironías) y morirán los que no lograron luchar contra esas enfermedades. La selección del mas apto… la sobrevivencia del mas fuerte… ¿recuerdan?

Porque ¡de eso se trata todo! Los apologistas del creacionismo claman y reclaman que el darwinismo es una idea racista, que promueve la eliminación del débil, en sus famélicas mentes se imaginan este argumento como irrefutable, no obstante lo único irrefutable es que esa clase de personas (los creacionistas) solo son una muestra de lo que un fallido sistema educacional puede hacerle al ciudadano medio. La supervivencia del más apto no significa la eliminación sistemática de los débiles, sino que los organismos que han logrado adaptarse a cambios fortuitos son los más susceptibles de sobrevivir, de dejar descendencia. De prosperar.

Y claramente, personas de tan bajo nivel académico, que son capaces de creer que la tierra tiene solo unos miles de años, y que dios es la causa de todo (solo lo bueno, lo malo es culpa del diablo, o de la maldad del hombre, o del abandono de la moral religiosa) están balanceándose precariamente ante un precipicio que les empuja inexorablemente al escarnio académico, al ridículo público (del público enterado) y a la mofa colectiva. Pero eso no es lo peor. En su detestable postura, pretenden embrutecer a los demás, para no quedarse en el atolladero ellos solos.

Eso es lo que persiguen estos individuos. Sumir a la sociedad en el oscurantismo, so pretexto de una moral mal fundamentada, Y llevarla ultimadamadremente a su perdición.

Y eso me indigna.

Afortunadamente, el remedio es simple. Cultura, estudio, educación, abandono de las fantasías en pos de una realidad que es la única que tiene un impacto en nuestra cotidianeidad. Pero, para eso, se necesita carácter.

Feliz Cumpleaños Darwin.

lunes, enero 26, 2009

Leyendas urbanas 01

La bebida en polvo “Tang” fue creado por la NASA para el consumo de bebidas para los astronautas.

¡FALSO! Tang fue creado por General Foods 5 años antes de que el programa Mercury hiciera su debut, y todos pudiéramos ver a John Glen probándolo. De hecho, si lo pensamos un poco, la creación de una bebida en polvo para su consumo por astronautas no tiene sentido. ¿Por qué mezclar un polvo con agua si se puede llevar el agua mezclada de antemano antes de despegar? El llevar el polvo por separado representa ya de entrada un proceso más que tienen que realizar, y dado que el agua no se puede comprimir ni pulverizar… dicho producto no tiene sentido. Saquen sus propias conclusiones.

Este es uno de tantos textos que acompañan los clásicos correos donde se nos presentan innumerables leyendas urbanas, que la gente suele aceptar sin rechistar. Resulta notable, pues, que cuando uno responde a esos correos con información que desacredita los innumerables enunciados de tales misivas sea uno calificado gratuitamente de aguafiestas, amargado o incluso, si… de conspirador gubernamental (en una ocasión me espetaron de tal manera, ¡lo juro! ¿Tan mala fama tiene inclinarse por el razonamiento?) Eh aquí, pues, una pequeña colección de los datos comunes contenidos en dichos correos, y un comentario en relación a cada punto.

Si se deja un diente en un vaso con Coca Cola, se disolverá al día siguiente.

¡Falso! Ciertamente el refresco en cuestión contiene cierta cantidad de ácidos (cítrico y fosfórico) que eventualmente disolverán algunos objetos, como dientes. Pero nunca en ese lapso de tiempo tan corto, además de que también lo harán otras sustancias, como el jugo de naranja. La concentración de estos ácidos, no obstante, es demasiado baja como para hacer algún daño, y no se de alguien que guardara en la boca un trago de coca cola por todo un día. el producto será eliminado eventualmente por nuestro organismo antes de que llegue a causar algún tipo de daño, y al concentrarse en la vejiga, por otro lado, ya dejó de ser coca cola. El ácido presente en la orina es más fuerte, y hasta el momento no se de alguien que haga buches de tal líquido, o que las vejigas exploten espontáneamente. Y hablando de Coca Cola…

La Coca Cola era originalmente verde

  ¡Falso! Este hecho ha circulado numerosas veces en tales correos, aceptado sin cuestionar por todo el mundo. La verdad es que la fórmula original contenía caramelo que le brindaba su rico color café, y aunque la receta ha variado a lo largo del tiempo, estos cambios no han originado una variación tan dramática del color del líquido. La razón por la cual este mito pudo surgir, es que por algún tiempo, la Coca Cola fue envasada en botellas verde translúcidas.

 

 

La expresión OK fue acuñada durante la segunda guerra mundial: al regresar efectivos del campo de batalla sin pérdidas de vidas se apuntaba en un pizarrón “Zero Kills”  o 0K de lo que se deriva que actualmente OK significa que todo está bien.

Han habido numerosos intentos para explicar el origen de esta expresión coloquial, por lingüistas serios, y ciertamente la referencia presente en el anterior enunciado es falsa.  En primer lugar, la expresión ya se encontraba presente desde mediados del siglo XIX, lo cual dificulta su génesis durante la Segunda Guerra Mundial. Muchos de los demás intentos por explicarla son también sin lugar a dudas especulaciones.

La referencia escrita más antigua (y plausible) resulta de un slogan por el Partido Republicano Norteamericano durante la campaña de elección de 1840. El candidato, presidente Martin Van Buren era llamado “Old Kinderhook” (por su lugar de origen en NY) y sus adherentes formaron el club OK, al tiempo que el slogan “Vote por OK” se popularizó dada la facilidad al recordar esto en lugar de “Vote for Martin Van Buren” Esto ayudó sin lugar a dudas a popularizar el término. Por otro lado, sus oponentes atribuyeron OK en el sentido de “Oll Korrect” (mala pronunciación de Andrew Jackson durante esos mismos tiempos).

El origen del sustantivo “Jeep” proviene de GP, que significa general purpose Vehicle, adoptado por los soldados durante la Segunda Guerra Mundial

Hay muchas historias en relación al origen de la palabra Jeep. Las dos siguientes, aunque memorables, no son del todo correctas.

  1. Probablemente la noción más popular era que el vehículo llevó la designación GP, (por General Purpose), lo que fonéticamente degeneró en la palabra Jeep. R. Lee Ermey disputa esto, en su serie de televisión Mail Call, argumentando que el vehículo fue diseñado para tareas específicas, y nunca fue designado como “General Purpose” y que quizás el nombre pudo derivarse de la nomenclatura referida a GP (G de “para uso Gubernamental” y P para designar sus 80 pulgadas de distancia entre ejes). General Purpose aparece no obstante en conexión al vehículo en el manual TM-9-803  que describe al vehículo como general  purpose, personnel or cargo carrier especialmente adaptado para tareas de reconocimiento o comando. El vehículo también es designado “GP” en TM 9-2800, Vehículos automotores militares estándar, septiembre 1, 1943. No obstante, que tales documentos fuesen familiares a un soldado raso está abierto a debate.
  2. Muchos, incluso Ermey, comentan que el origen más probable sea una referencia a un carácter del antiguo comic de “Popeye” conocido como Eugene the Jeep, un personaje que podía caminar a través de las paredes o techos, árboles, volar y a donde quisiera ir. Se dice que los soldados de esa era estaban tan impresionados con la versatilidad del vehículo que de manera informal lo bautizaron en honor al personaje.

Los manuales anteriormente citados fueron publicados en 1943. El personaje  de Eugene the jeep  fue creado en 1936. El primer uso común del término “jeep” proviene, no obstante, de 20 años más temprano. Fue durante la Primera Guerra Mundial que los soldados utilizaban el “jeep” como modismo para designar a los nuevos reclutas así como vehículos no probados.. Esto es de acuerdo  a una historia del vehículo para una revista militar de la armada de USA, “Quartermaster Review” escrita por el Mayor E. P. Hogan.

El término se utilizaría eventualmente como modismo para referirse a un aeroplano, un tractor utilizado para acarreo de equipo, y hasta un autogiro. Cuando el vehículo llegó para ser probado por primera vez al Campo Holabird carecía de nombre, por tanto los soldados asignados al proyecto lo llamaron “un jeep” De hecho, el vehículo también fue conocido mediante otros modismos tales como “Peep, Pygmy, y Blitz-Buggy” pero predominó la forma “jeep” gracias a la familiaridad con el personaje de Popeye.

Por el momento, es todo. Son demasiados datos los requeridos para desmentir o corregir los innumerables mitos urbanos que plagan esas listas de “sabías que” Pero, debo de admitir que a veces resultan interesantes. No obstante, encontré mucho más interesantes los datos que están más relacionados con la realidad.

miércoles, noviembre 26, 2008

Médicos altera-nativos

Magnetoterapia, cromoterapia, acupuntura, homeopatía y un sinnúmero de alternativas medicinales están al alcance de todos, especialmente de cualquier bolsillo. Pero, ¿a qué se debe la popularidad de tales placebos para la gente común?
En un remedo grotesco del pensamiento escéptico, muchas personas han sido instruidas sutilmente por los mercachifles de lo insólito para empezar a cuestionarse la validez de la medicina y sus efectos en el cuerpo humano. Desproporcionado es y seguirá siendo el ataque continuo dirigido por los charlatanes en turno contra proyectos humanos como lo es la medicina y sus aplicaciones, en pos de alternativas que lejos están de ofrecer la solución probada y comprobada por años y años de estudio, investigación y aplicación de métodos diseñados para ampliar nuestras expectativas de vida.

¿La razón? Estos tipos no pueden ser médicos, ya sea porque carecen del talento necesario para dedicarle a su estudio los años de esfuerzo y disciplina necesarios, o por comodidad por obtener ganancias rápidas a corto plazo. ¿Cuál es la metodología general para que estos señores puedan tener un éxito marginal en sus prácticas? Informar al enfermo que la medicina no tiene todas las respuestas, o que los medicamentos no son naturales, por tanto, son perjudiciales para el cuerpo humano. Y eh ahí el momento para empezar a proporcionar las alternativas que lejos están de curar, diseñadas para engañar, a costa del sufrimiento ajeno, al paciente para que se deje esquilmar con el agua de tlacote, o las gotitas de mejorana, o la aplicación de presión en los crakras, o la inducción en campos taquiónicos para eliminar (por un ratito, eso sí, que se me va el ingenuo) esa molesta tos que en realidad es una tuberculosis pero que con algo de engaño e ignorancia hacen desaparecer, para que el doliente se convierta en uno más de los enfermos cautivos. (Aun estoy por ver un practicante naturópata que cure de manera definitiva a un enfermo, pero claro, si le alivia, no regresa).

Y es gracias a esas prácticas deshonestas, que escuchamos estupideces en la radio como “el aparatito que ayuda a adelgazar gracias a su tecnología milenaria de campos magnéticos, utilizada desde tiempos inmemoriales por chinos y egipcios, y es que la secretaría de salud y el gobierno del distrito federal han advertido a la población que el sobrepeso es causa de enfermedades serias, por lo que recomendamos nuestro adelgazador magnético, el cual no tiene efecto de rebote pues gracias a sus cuatro magnetos y a sus 49 ejercicios se baja de manera natural” o aquello de que “todo lo natural es lo bueno, deje atrás pastillas y tratamientos artificiales que solo dañan su organismo” sin importar que el veneno de cobra sea también natural, así como la belladona o el cianuro.

Ayer mismo, escuchaba en la TV a un par de individuos que se hacían pasar por doctores hablando de un método revolucionario para tratar a los pacientes que sufren de hipertensión arterial. Con lujo de detalle (o sea, muy bien ensayado) uno de los señores describía que los medicamentos dilataban las arterias y que los vaso constrictores como el tabaco o la sal veían mermada su efectividad para afectar el cuerpo humano, pero una vez que el efecto del medicamento terminaba, las paredes arteriales se cerraban súbitamente, lo que sometía al corazón a un esfuerzo repentino que generalmente provocaba los infartos.

¿El método? Claro, un tratamiento a base de hierbas naturales y un aparatito que por medio de artes arcanas era capaz de adivinar cuál era el estado natural del grosor de las arterias del paciente y mediante inducción magnética y no sé que otras tantas tonterías, restauraba este estado natural, haciendo que el paciente dejara de ser hipertenso, y que se olvidara del tratamiento contra la hipertensión.
Esto, adivinaron, nos da un ejemplo de por qué es peligroso creer en tales tonterías. Tanto se hable de homeopatía, o de los negacionistas del VIH, pasando por el médico brujo en turno que es capaz de curar un resfriado haciendo pasar por el interior de la garganta del afectado un tomate verde asado (con el peligro que esto significa en caso de obstrucción accidental – que sí que ha pasado-) sin olvidar a estos mercachifles que no saben trabajar y que se diferencian de los hampones vulgares en que les da flojera cargar un arma.

Y su metodología ha surtido tal efecto, que los ingenuos a quienes embaucan son capaces de defenderles a capa y espada, argumentando que sí que han experimentado una mejoría, que no son tontos (la definición de tonto se les escapa, por eso no se sienten aludidos) para dejarse engañar fácilmente, acto seguido de lo cual se retiran a sus casas a escuchar el noticiero de Joaquín López Dóriga, lo cual prueba mi punto anterior, etcétera, etcétera, y etcétera.

Todo esto enmarcado por una cultura popular habida de remedios o soluciones prácticas y sobre todo, rápidas, de ganancias sin esfuerzo, de resultados cuasi mágicos, sin invertir un poco de tiempo porque se carece de la disciplina necesaria para tener paciencia, o por mera comodidad. “Adelgace sin hacer esfuerzos, sentado cómodamente en el sillón de su casa, usando nuestro aparato vibrador que como un extra, satisface las urgencias sexuales del feo de la casa”.

Claro que uno no es tonto, no señor, claro que no, ¿verdad?

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sábado, noviembre 22, 2008

A punta de epístola

La lectura del documento que tenía frente a mí se volvió un ejercicio en incredulidad.

Como diseñador gráfico, en más de una ocasión he tenido que enfrentarme al problema de presentar la información dirigida al target o clientes potenciales de una manera que facilite la lectura… o la dificulte. Depende del caso. El día de ayer tenía que presentar una propuesta para varios certificados de regalo para captar clientes nuevos, y entre la información de estos documentos tenía que agregar los “legales” o textos con los términos y condiciones del contrato. Conforme iba acomodando el texto, dándole el peso tipográfico necesario y justificando los párrafos leí la sección correspondiente a los impedimentos mediante los cuales la empresa se liberaba de toda responsabilidad ante situaciones de “fuerza mayor”

Grande fue mi sorpresa cuando en esa sección leí algo que no transcribo textual, pero que rezaba algo así: La empresa no se hace responsable del incumplimiento de los términos de este contrato en caso de fuerza mayor, tales como pero no limitados a: Actos de Dios: huracanes, tormentas eléctricas, terremotos, incendios forestales, inundaciones, deslaves, tifones, tornados, caída de meteoritos, pillaje, piratería, asesinatos, rebelión, revolución y un largo etcétera.

Quizás sea un agregado normal en todo documento legal, mi experiencia en ese rubro es muy limitada. Pero me pareció bastante absurdo incluir en un texto legal la palabra DIOS, así como los actos que tanto se le adjudican tan libremente.

Ya de entrada en el cuestionario que me dieron cuando me presente por la plaza venía una sección dedicada a la religión, donde se me preguntaba de manera directa si creía en dios. Cuál era mi religión o si estaba circunciso. (Esto último es de coña, pero poco les faltó) Esa parte la dejé en blanco, pues no me atreví a responder honestamente declarando mi ateísmo. Y es que, desgraciadamente aun hay sitios donde al ateo se le estigmatiza y se le persigue. Bastas son las propagandas donde se combate la discriminación, pero esta está dirigida a la discriminación por género, raza, educación u orientación sexual. Aun estoy por ver que se incluya la persecución a ciertas minorías como los ateos. Aunque la situación no es tan grave aun aquí en México como en otros lugares (como nuestros vecinos del norte) ciertamente existen numerosos lugares llenos de personas que enardecidas por el contacto con un ateo nauseabundo se dirigen a demostrarle el amor a dios, a punta de golpes. Decía Octavio Paz: “Todo mexicano, por ateo que sea, es guadalupano” Resiento esa frase, pues nunca he sido proclive a identificarme con un ícono determinado. La frase (para ser honestos no estoy seguro si realmente la dijo el Sr. Paz o no), tiene más que connotación religiosa, y sé que está más dirigida ante una identidad que una pertenencia ideológica. Pero, en lo particular no me siento ni guadalupano ni nada por el estilo. La virgen de Guadalupe (o Coatlaxopeuh) no es más que otro mecanismo de dominación ideológica, eso todos lo sabemos ;)

Cuando se le da tanta importancia a dios, o se le adjudican actos que nada tienen que ver con la existencia de una entidad fantástica no sé si pensar en un comodín ante el cual se puede justificar la incompetencia o si solo se está jugando con la retórica para eliminar de paso cualquier problema legal. “Lo sentimos señor, pero su estadía en tal o cual hotel ha sido pospuesta, pues dios amaneció indispuesto y el volcán cercano entró en erupción. Por supuesto tiene el derecho de sentirse enojado, pero vaya y quéjese con dios, no con nosotros”

En una ocasión posterior se me preguntó cuál era mi filiación ideológica y respondí cautelosamente que mi ideología era asunto privado y que no me gustaba hablar de ello sin justificación. En ese momento se me dijo que la justificación era patente ante la pregunta directa así que respondí con un nudo en la garganta que era ateo (ya me sentía engrosando las filas de los desempleados). La persona se me quedó mirando fijamente, se dio la media vuelta y salió.

Desde ese entonces, ha encontrado todo momento como útil para tratar de volverme al buen camino. Me ha invitado a sermones disfrazados de pláticas motivacionales, me ha intentado colar cuanta festividad religiosa se atraviesa en nuestro camino, y hasta me ha dicho que no tenía derecho a vacacionar en semana santa, pues era ateo y no tenía que rendir culto a la pasión de su ícono jesustificado. “Lo sé, no soy creyente, pero mi familia si lo es, y desea pasar su tiempo conmigo. Por supuesto, si insiste trabajaré esos días, pero según la ley del trabajo estoy en posición de pedir triple mi salario esos días” Poco después me veo en la playa o en el campo con mi familia y todos contentos 

Mis compañeros, indolentes como son, se limitan a hacer bromas benignas algunas, otros, medio maliciosas sobre mi falta de religiosidad. Uno de ellos ayer mismo me comentaba que me iría al infierno. Cuando le cuestioné por la razón que había decidido que iría a tal lugar, me dijo que por ateo, a lo cual le inquirí por la razón que un dios benevolente mandaría a un sitio así a una persona más por su filiación ideológica que por sus actos y respondió que no sabía, pero que ahí iría de todas maneras. Le respondí que me parecía divertida la idea de un dios omnipotente con un complejo de inferioridad tan grande también, que exigía ser adorado por toda la eternidad. Se quedó callado. Después me dijo: “Bueno, yo también no voy a la iglesia, y a veces estoy en contra de ella ante lo cual le espeté: tu no eres ateo por eso, tan solo antirreligioso. Hay una gran diferencia entre uno y otro, pues uno retrata la duda honesta, el otro solo rebeldía ante la autoridad. Continuó callado.

Por hoy ha sido todo. Tengo que salir un momento, está lloviendo fuego del cielo. Quizás una flatulencia proferida por el santo ano

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